01
Rostro ovalado
Proporciones equilibradas y facciones suaves: es la forma más versátil y admite la mayoría de los estilos.
Qué favorece
Favorecen los marcos que respetan esa proporción natural, con un ancho similar al de los pómulos y un peso visual moderado. Los modelos cuadrados suaves, aviador y wayfarer suelen sentar muy bien.
Qué evitar
Conviene evitar armazones demasiado grandes o desproporcionados, que tapan las facciones y rompen el equilibrio del rostro.
02
Rostro redondo
Líneas curvas, mejillas llenas y un ancho parecido al largo. La meta es aportar estructura y estilizar.
Qué favorece
Favorecen los marcos angulares y rectangulares o cuadrados, que aportan definición y alargan visualmente el rostro.
Qué evitar
Conviene evitar los marcos redondos y pequeños, que refuerzan la curvatura y acentúan la sensación de redondez.
03
Rostro cuadrado
Mandíbula marcada, frente amplia y ángulos definidos. La idea es suavizar sin restarle carácter.
Qué favorece
Favorecen los marcos redondeados y ovalados, que equilibran los ángulos; el aviador también funciona muy bien.
Qué evitar
Conviene evitar los armazones muy angulares o cuadrados, que endurecen aún más las facciones.
04
Rostro corazón o triangular
Frente y pómulos anchos que se afinan hacia un mentón angosto. Buscamos equilibrar la parte superior con la inferior.
Qué favorece
Favorecen los marcos livianos, redondeados o de estilo cat-eye suave, y las monturas al aire en la base, que aportan volumen a la parte baja del rostro.
Qué evitar
Conviene evitar los marcos pesados o muy anchos en la parte superior, que acentúan el contraste con el mentón.
05
Rostro alargado
Más largo que ancho, con líneas verticales predominantes. La meta es acortar visualmente y ganar equilibrio.
Qué favorece
Favorecen los marcos con buena altura o profundidad, los modelos oversized y los cuadrados grandes, que aportan proporción horizontal.
Qué evitar
Conviene evitar los armazones angostos o muy pequeños, que alargan todavía más el rostro.